
La Justificación como Solución Divina a un Problema Irresoluble
El Problema: El Hombre Injusto y Condenado
- Dios es Justo: Una de las grandes dificultades es que Dios es justo y de ninguna manera dará por inocente al culpable. La paga del pecado es la muerte.
- Condición Universal de Pecado: Todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios. El hombre es pecador no solo por los actos que comete, sino por naturaleza. La práctica del pecado es solo la exteriorización de esa naturaleza.
- Incapacidad de Autosalvación: El hombre no puede justificarse ni salvarse por sus propios medios. Intentar portarse bien no anula los pecados ya cometidos, comparado con el veneno ya tragado.
- La Ley Condena, No Salva: La ley mosaica no fue dada para salvar, sino para revelar y condenar el pecado. Si la justicia hubiera podido ser por la ley, la venida de Jesús habría sido en vano. Por las obras de la ley, ningún ser humano será justificado.
La Solución: El Intercambio Perfecto en Cristo
- Sustitución y Declaración Legal: Jesús, quien no conoció pecado, fue hecho pecado por nosotros, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él. Esto implica que Él tomó nuestros pecados para, de una manera legal, declararnos inocentes. El castigo que era sobre nosotros cayó sobre Él.
- Anulación de la Deuda: Jesús anuló el acta de los decretos que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz.
- Justificación Gratuita y por Gracia: Somos justificados gratuitamente por Su gracia, mediante la Redención, que es el rescate o pago de un precio a favor del que está en pecado. Todo esto es posible gracias a la doctrina de la Gracia.
Dimensiones de la Justificación: Un Proceso Completo
Los teólogos cristianos entienden la justificación en tres aspectos que cubren la vida del creyente:
Posicional (Legal)
Es la posición legal que se nos otorga en Cristo. En el momento de creer, los pecados pasados desaparecen porque reposan en el cuerpo de Jesús. Resulta en paz para con Dios. (Retroactiva, sucede al momento de creer)
Progresiva
Está relacionada con la santificación en el creyente. A pesar de ser justos legalmente, aún pecamos, por lo que la santificación es un proceso de crecimiento continuo. (Presente)
Perfecta (Glorificación)
Es la consumación de la obra de Dios. Ocurrirá el día que Jesús aparezca para llevar a los justificados. En ese momento desaparecerá todo riesgo de injusticia. (Futura)
El Requisito Único y Universal
- Solo por Fe: El hombre es justificado por la fe, sin las obras de la ley. El único requisito es creer en la obra de Jesús.
- Fe en la Obra de Cristo: Creer no es solo aceptar que Jesús es nuestro salvador, sino creer que Su obra es la única que puede hacer posible la justificación. Para ser justificado, el creyente debe aceptar su propia muerte en Cristo para vivir la nueva vida en Él.
- Paz y Nueva Identidad: Una vez justificado, el creyente tiene paz para con Dios. Las cosas viejas pasaron, y el creyente es una nueva criatura. Ha sido comprado por precio y vive para Aquel que lo justificó.
La Justificación Progresiva y la Santificación
La santificación, que es la parte progresiva de la justificación, se logra mediante el crecimiento en tres recursos importantes:
- Vivencias personales con Dios: Experiencias íntimas que revelan la santidad de Dios.
- Instrucción de la Palabra de Dios: La lectura de la Palabra instruye al creyente, mostrándole prácticas que debe dejar de hacer voluntariamente.
- Enseñanza del Pastor en la Iglesia: La instrucción impartida a través del pastor ayuda a despertar la conciencia sobre prácticas que no están bien.